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Los maestros de Brujas

Cuando en el S. XV fue bajando la importancia de la industria flamenca de los paños, Brujas empezó a dedicarse a la producción de diversos bienes de lujo. Los gremios controlaban y protegían la creación de estos productos de primera calidad. La ciudad no solo se destacaba en la pintura sobre paneles de los Primitivos Flamencos, sino también en la orfebrería, los manuscritos ilustrados, el pulido de diamantes y el encaje. Hoy la ciudad Patrimonio de la Humanidad sigue siendo un centro internacional de refinada artesanía.

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